Las puertas se abrieron con un chirrido. Frente a él, un pasillo idéntico al del segundo piso, pero sumido en una luz azulada y gélida. No había puertas, solo una hilera infinita de casilleros oxidados. De pronto, un sonido: clac, clac, clac . Alguien caminaba rítmicamente al final del corredor. —¿Hola? —preguntó Mateo, con la voz quebrada.
¿Prefieres los misterios de o las historias con un toque paranormal ? historias de misterio cortas para adolescentes
— Te lo dije —oyó decir a su propio oído. Las puertas se abrieron con un chirrido